Hoy, 1 de mayo, ha sido el Día Internacional de los Trabajadores. De todos ellos.
Hoy ha sido el día de los que tienen un empleo. Pero también de los que lo buscan, porque lo necesitan y porque tienen derecho a él. Y porque buscar trabajo es, en sí mismo, un trabajo.
Hoy ha sido el día de los que cobran por hacer su trabajo, y de todos aquellos que están de prácticas en alguna empresa a cambio de cuatro perras o "de experiencia". Te meten en la cabeza que si consigues unas prácticas como becario - o trainee, como lo llaman ahora- en una empresa, aunque sea sin cobrar un duro, tienes suerte porque adquieres experiencia. A todos esos listos yo les digo que los becarios están únicamente para aprender, no para asumir responsabilidades, ni para realizar el trabajo que tendría que hacer una persona contratada, en jornadas maratonianas y, con suerte, cobrando 200€. Que a base de becarios malpagados también saco yo una empresa adelante.
Hoy ha sido el día de los que, ante el descorazonador panorama laboral actual, han decidido seguir formándose: estudiar otra carrera, hacer un master, preparar una tesis doctoral, hacer cursos... Al fin y al cabo, la RAE define "trabajar" como "ocuparse en cualquier actividad física o intelectual".
Hoy ha sido el día de los que emprenden, de los que arriesgan su dinero en crear un negocio, y que se dejan la piel por sacarlo adelante. Aproximadamente, este año se han creado unas 87.000 nuevas sociedades.
Hoy ha sido el día de los que, aun habiéndose quedado en el paro, continúan desempeñando la profesión que han realizado toda su vida a través de sus propios proyectos sin percibir retribución.
Y por último, aunque no por ello menos importante, hoy también ha sido el día de quienes trabajan en el hogar, ya sea como amas de casa o al cuidado de algún familiar. Tareas estas que pasan desapercibidas, y que no reconocemos como deberíamos.
Espero que todos ellos hayan aprovechado este Primero de Mayo, día festivo, para salir a la calle a quejarse de la desastrosa situación social actual y a reclamar un trabajo digno para todos. Para los que lo tienen y para los más de 6.202.700 españoles que no lo tienen y lo necesitan. Por solidaridad, vamos. Yo lo he hecho.
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